La que se nos viene encima...
A principios de curso me encargaron un trabajo de economía dónde debía señalar y dar mis razones si la crisis actual (aquella que empezó con las hipotecas superprime de EEUU) podría llegar a cuotas comparables al crash del 29 y lo que pasó después. Yo, en mi ingenuidad, consideraba esto harto improbable, pues creía que casi 80 años después los mecanismos económicos se habían depurado de tal forma que podían efectuar un control efectivo sobre el mercado.
Ahora, varios meses después, no sé ya qué pensar. Está claro que algo está fallando estrepitosamente y que esto apunta maneras. Y la gente no hace más que echar la culpa al que más inquina se le tiene. La gran mayoría al precio del gasoil, otros muchos al gobierno, este al señor Trichet y su incontinencia verbal, siempre están los que dicen que todo es culpa de Aznar (ese ente maligno capaz de manipular todo desde la sombra), otros que hacen a Bush objetivo de sus fracasos, y otros como yo (que parece que somos minoría) que pensamos que todo es un apretón en los huevos de la panda de jeques mafiosos y dictadorzuelos populistas que conforman la OPEP, esos que se compran aviones más grandes que edificios forrados de oro macizo o que subvencionan a grupos terroristas disfrazados de guerrillas populistas.
Pero, desgraciadamente, esto no acaba allí. El precio del petróleo está por las nubes, subiendo día a día imparable, lo que ha sumergido a Occidente en un estado de incertidumbre monumental. En EEUU la economía se ha desplomado y parece que derrumbar los tipos a niveles del subsuelo lo único que ha conseguido es convertir el dólar en papel mojado. La bomba de relojería de las hipotecas parace que se desactivado (o ha explotado y lo han encubierto todo) y 300 millones de personas se preparan para el pugilato apasionante que va a resultar la lucha Obama-McCain olvidándose un poco de todo lo demás. ¿Será capaz Obama de salir adelante con su programa revolucionario? La verdad es que lo tiene todo en contra, pese a los gobiernos desastrosos de Bush. Cuando un país está por los suelos económicamente no tienen tiempo para florituras como las suyas. Quizás es momento de agachar la cabeza y engrasar la maquinaria antes de que cambie de manos

Por otro lado, en Europa pensábamos que la mierda no nos iba a salpicar. Pero así ha sido. ¡Y de qué manera! Creo que estamos peor incluso que en EEUU. Por lo menos ellos tienen reservas de petróleo sin tocar que les servirán en caso de extrema necesidad. ¿Qué tenemos aquí? Capital humano dirán muchos, nada digo yo. Dependemos energéticamente del Magreb y del gigante ruso, y dentro media población se está alzando en armas contra los gobiernos y sus impuestos. La huelga de transportistas acaba de empezar, y media Europa va a quedar paralizada. Mientras nos tiramos los trastos unos a otros, el monstruo va a seguir creciendo.
Y nos va a engullir, porque en Oriente hay tres monstruos más despiadados y enormes que no le van a dejar pasar sin derramar sangre. Hablo de Rusia, India y China. Rusia se va a tomar la revancha por haberles cerrado el chiringuito hace 20 años. Un ex-KGB nos la tiene jurada, y tiene la falta de escrúpulos necesaria como para iniciar un nuevo modelo de guerra, con superpotencias energéticas en vez de países. India lo tiene más difícil, pero su ingente población no se va a quedar de brazos cruzados, y sus dirigentes se llevan lo suficientemente mal con sus vecinos pakistaníes como para iniciar una guerra por los pozos de petróleo kuwaitíes.
Y China... Bueno, todos sabemos lo que va a hacer China. China es la dictadura ultra-capitalista más peligrosa de la Historia. Con mil millones de personas que en su mayoría están dispuestos a intercambiar sus libertades por un bienestar que no han conocido desde la creación del mundo. Y nosotros mientras tanto vamos financiarles los genocidios y las represiones en masa en nombre de la salud y los ideales olímpicos, no deja de ser paradójico.
Se acerca una década oscura. Y concretamente en España va a ser más oscura. Al mando de la economía tenemos a un tipo que ya hizo antes lo que quiere repetir, esta vez corregido y aumentado. Si aquella vez tuvo la decencia de avisar y urgir a la gente a que se buscara un plan de pensiones privado (viendo las telerañas de las arcas del Estado uno lo puede entender al pobre hombre) esta vez quizá nos dirá que los españoles tenemos la mala costumbre de comer tres veces al día, y que eso es un despilfarro, y que hay que comer conejo, y solo una vez a la semana, que habrase visto.
Pero es lo que hemos votado ¿no? Pues a tragárnoslo con patatas. Lo siento de veras por los obreros, que han votado en masa a las siglas de su partido, porque ellos, desgraciadamente esto siempre funciona así, van a ser los primeros en sufrir. No, señores, poque no, los adinerados miembros de la derechona no van a estar a pan y conservas, desengáñense. Van a ser ustedes, la maltratada clase obrera, quien va a sufrir. Porque los Pizarros de la vida verán como sus acciones se devalúan, pero su mesa seguirá bien surtida, pase lo que pase. No puedo decir lo mismo de ustedes.
Ni de mí, desgraciadamente.


Lancel dijo
Si los españoles hemos votado a un abuelo afable que siempre dice que no pasa nada, en vez de a un tio que ha demostrado ser un gestor eficiente, ahora nos toca jodernos. Nos apretaremos el cinturon hasta poder bailar el hula hop con un donut.
9 Junio 2008 | 08:16 PM