The Poet and the Pendulum
Escribo esto mientras los compases finales de la primera canción del nuevo disco de Nightwish me sacuden de arriba a abajo. Probablemente estemos ante uno de las mejores "first track" del metal gótico. Sublime.

Si alguien pensaba que con el cambio de cantante Nightwish se iba a acercar más al gran público, se equivocan bastante. Es verdad que la voz de Anette suena más poppy, más angelical que el poderío de Tarja, pero la música es más agresiva que nunca. No me malinterpretéis, los elementos sinfónicos son incontables: la impresión de enormidad en la orquesta es apabullante, pero esta vez parece como si doscientos músicos llenos de emociones tocaran con toda la fuerza de sus corazones, como si fueran Ulises que volvieran a Ítaca tras veinte años de ausencia para encontrarse con una traición. La desgarrada voz de Marco nos agita con fuerza, nos grita a la cara y nos sacude. La explosión de poder es brutal. No hay palabras.
Quizás una: Power.
"Get away.
Run away.
Fly away.
Leave me ashtray to dreamer's highway"
Potencia épica, esa que te hace que te levantes y empieces a mover la cabeza rápidamente, esa que te incita a gritarle a los cielos, a correr desnudo por los montes, a saltar al vacío desde la montaña más alta, a aparecer en medio de la violencia más extrema del abismo de Helm... y gritar, gritar, gritar... y acabar en un llanto desconsolado y arrebatador, como si de pronto todo lo bueno y bonito del mundo, todo por lo que luchaste toda tu vida, muriera delante de ti, entre tus brazos, diluyéndose en la nada mientras tu permaneces imponente, observándolo todo desde las profundidades abisales de tu alma...
No voy a comentar las características musicales del nuevo trabajo de Nightwish. ¿Para qué? Todos sabemos que Tuomas es un genio.
Anette ya nos lo adelantó en la página web de la banda. En Dark Passion Play todo es más extremo. Es Nightwish llevado a la enésima potencia. Con solo tres canciones del nuevo álbum escuchadas os puedo decir que probablemente este sea el álbum cumbre de Tuomas, cuesta creer que pueda hacerlo mejor. La música está perfectamente ejecutada, con una producción que recuerda a las obras maestras de Hans Zimmer, incluso las sobrepasa.
Esto es música pictórica, es imagen, es violencia... es pasión, pasión oscura.
La inocencia de Tuomas ha muerto definitivamente. Aquí no hay alegría, solo rabia, dolor, llanto y melancolía. Escuchando su música podemos ver lo que el asunto Tarja ha supuesto para esta banda, y más concretamente para Tuomas. Dios mío, a este hombre lo han herido en lo más profundo de su alma. Le han atravesado el corazón con una lanza ardiente.
"I'm afraid, so afraid. Being raped again, and again, and again. I know
what I've done, but love... I found myself screaming in the middle of
the night"
3 años de espera. ¿Qué más da un mes más? 76 minutos (no recuerdo un disco tan largo de una banda de metal no progresivo) aseguran una buena compra. Y sin la jodida voz del comercial de turno que siete veces por canción te interrumpe para decirte la machacona letanía "You are listening to the new Nightwish album, Dark Passion Play, an this track is called: The Poet and the Pendulum". Por esa razón no he seguido escuchando el disco, me esperaré y lo disfrutaré como se disfrutan las obras de arte.
Tranquilamente, y bien alto en el aparato home cinema. Entonces, lo prometo, con mucho gusto redactaré un análisis completo del disco.
Por último, deciros que no sé si se trata de un álbum conceptual, pero Anette a veces habla como si fuera la narradora del Apocalipsis. Citando a un profesor mío "se te ponen los pelos como escarpias".
"Today, in the year of Thy Lord 2005..."
An era comes to and end.
A new gone rises high above.
Os espero en el teatro de las sombras...





sowen dijo
adore tu blog!xD
Bueno, yo todavía no he esuchado a anette, y era de esas personas que sin tarja pensaba que la banda moría. ahora estoy ansiosa por escuchar a la nueva vocalista!
un saludo,
4 Agosto 2007 | 01:04 AM