¡Qué mejor manera de bautizar este blog que con el regreso de un clásico del progressive rock!
Rush saca nuevo disco (y creo que ya van 20) y lo hace con más arte que en sus inicios, por los años setenta. Estos tres músicos, como siempre, fantásticos. Parece increíble que tan solo tres tíos puedan componer e interpretar una música tan soberbia. La instrumentalización es perfecta, cada uno en su sitio, todos al servicio de la melodía. Algo impresionante y digno de alabanza en unos virtuosos como estos tres canadienses. La batería de Neil Peart suena mejor que nunca, poderosa y comedida, siempre sustentando la fuerza de la canción. Los riffs de Alex Lifeson están repletos de fuerza y lirismo. Sí, lirismo. Por último, la voz de Geddy Lee cumple, y con nota. No siempre me ha gustado el timbre un tanto peculiar de este músico, pues a veces me ha parecido demasiado "pastosa", pero he de admitir que esta vez fits a la perfección. ¡Bravo, Rush!